Determinar con claridad el contenido sobre el que va a tratar
el audiovisual. Es preferible elegir un tema específico
(p.ej. el abuso en el consumo de agua) antes que un tema general
(p.ej. la educación ambiental).
Para
definir el qué puede ser muy útil el uso del mapa
conceptual.
El
contenido supone la existencia de una realidad susceptible de
ser narrada a través de un medio. Al seleccionar la realidad
que se va a presentar a través del medio, se debería
valorar hasta qué punto dicha realidad es susceptible
de ser narrada en el lenguaje que utiliza el medio y con los
recursos técnicos disponibles.
La
selección del contenido puede realizarse según
diversos criterios:
-
Intereses personales del diseñador
- Novedad
informativa
- Controversia
que suscita
- Valor
estético o artístico
- Interés
formativo (el más importante)
Es
muy importante el proceso de búsqueda de documentación
e información sobre el tema. Es necesario que la información
seleccionada esté contrastada respecto a su veracidad,
actualidad, exhaustividad y, además, adaptada al objetivo
y la posible audiencia. Hay que determinar el alcance, la profundidad
y la amplitud con que el tema se va a tratar. Las fuentes de
información pueden ser diversas: personales, documentales,
institucionales, etc.