Tramas y subtramas
La forma narrativa de las producciones audiovisuales da lugar a una
trama que podemos denominar principal y que se ajusta a la estructura
de planteamiento, desarrollo y desenlace antes descrita. Pero en los
guiones audiovisuales existen otras tramas secundarias, o subtramas,
que contribuyen a desarrollar la trama principal, dando interés
y emoción. Las subtramas carecen de sentido si su desarrollo
no influye, de manera determinante, en la evolución de la trama
principal.
Los personajes
Todos los relatos versan siempre sobre la historia de alguien o de algo.
La narración siempre tiene uno o varios protagonistas. En una
historia de ficción aparecen, generalmente, tres tipos de personajes:
- Protagonistas:
sobre ellos recae la acción principal. Han de ser perfectamente
definidos.
- Principales:
tienen un papel importante, pero no esencial para el desarrollo de
la historia.
- Secundarios:
existen por necesidades del guión y sus papeles son complementarios
de los protagonistas y principales. Tienen valor como piezas del argumento.
La situación
El personaje está situado en un escenario concreto, en un ambiente
determinado y con otros acompañantes. El decorado y el ambiente
añaden información sobre el personaje, así como
sus posturas, actitudes y su disposición con relación
a otros personajes que le identifican.
La acción
La acción del personaje no sólo se expresa mediante la
actuación física, sus gestos y sus movimientos corporales.
La acción puede ser:
- Interna:
pensamientos y sentimientos de los personajes.
- Externa:
actuación física del personaje (gestos y movimientos).
- Lateral:
lo que sucede en el entorno donde se desarrolla la acción del
personaje.
- Latente:
la acción se desarrolla en off, es decir, no se ve en pantalla,
pero el receptor es consciente de que se está desarrollando
mientras ve otra escena diferente.
Los diálogos
El diálogo audiovisual es diferente
al que establecemos las personas en la vida cotidiana. El diálogo
audiovisual va al grano, es directo y claro, expresando sólo
lo que interesa al desarrollo de la historia que se cuenta.
El mejor diálogo es aquel que contiene
exclusivamente información que interesa a los personajes y al
espectador, considerando que es sólo una parte del mensaje, ya
que la imagen también aporta información y debe evitarse
la redundancia.