Expresa la proporción
interna del cuadro de la imagen y limita su espacio diferenciando el
espacio icónico del espacio físico donde se inserta la
imagen. Un formato viene definido en cuanto a sus proporciones internas
por su ratio, que define la relación entre el lado vertical
y el lado horizontal. Se expresa numéricamente indicando en primer
lugar la medida del lado vertical y, a continuación, la del horizontal;
el menor de los dos valores se reduce a la unidad y el otro es el cociente
obtenido al dividir el mayor y el menor.
Así, por
ejemplo, un formato 30x40cm es un formato horizontal. La ratio se obtiene
de la división 40/30=1,3. Por lo que la ratio de este formato
será 1:1,3.

Francisco
de Goya (1788-89) La gallina ciega - Museo del Prado - Madrid
(formato 1:1,3)
Aunque
el tipo de formato elegido puede ser infinito, lo cierto es que existen
unos tipos que han proliferado más que otros. De tal modo que
podemos hablar de un tipo de formato normativo, con una ratio
comprendida entre el 1:1,25 y el 1:1,5.
Tres razones
explican que los creadores tiendan a usar este tipo de formato normativo:
- Tiene
unas proporciones muy similares a las de la superficie útil
del campo visual humano.
- Guarda
un equilibrio bastante armónico entre sus ejes horizontal y
vertical.
- La
influencia que ejerce sobre los creadores y observadores un cierto
orden visual heredado y reproducido repetidamente.
Funciones
plásticas
Favorece
la simplicidad final de la composición. Por ejemplo, parece
lógico que un paisaje se represente en una imagen de formato
horizontal, del mismo modo que un retrato de cuerpo entero se haga
en uno vertical. Siempre que se proceda de esta forma el resultado
es un aumento de la simplicidad. Por otro lado, las imágenes
descriptivas parecen exigir formatos de ratio corta y las narrativas
formatos largos y panorámicos. Cuando se produce esta correspondencia
estructural entre el formato y el tema representado la composición
es más simple.
Además
de los formatos limitados por rectas existe también formatos
circulares, denominados tondos, que se caracterizan por la importancia
que adquiere en ellos la zona central de la imagen ya que todo converge
hacia ese lugar privilegiado geométricamente. Los formatos
elípticos son más tensos y dinámicos que los
tondos.

Miguel Ángel (1503-05). La Sagrada Familia