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Selección y evaluación del software
para su uso educativo

La selección hace referencia a la valoración que los profesores hacen del software antes de su empleo en el aula o en otros contextos educativos. En ocasiones esta selección va acompañada de un texto que resume las características fundamentales del programa con el objeto de que sirva a otros profesionales que quieran utilizarlo. La selección de este tipo de materiales no puede realizarse de modo superficial, puesto que la adecuación a las necesidades educativas requiere de un uso completo de los programas y de su implementación en contextos reales.

Los criterios que se pueden utilizar para la selección del software pueden ser de dos tipos: generales, que coinciden en muchos aspectos con los utilizados para evaluar otro tipos de materiales didácticos (libros de texto, vídeos, cintas de audio, etc.); y específicos, que están más estrechamente relacionados con la informática como recurso educativo y abordan, por consiguiente, aspectos técnicos y relativos a la estructura del programa.

El instrumento más utilizado para realizar la selección del software son las denominadas listas de control , que se componen de un conjunto de ítems organizados según determinados criterios, con el fin de guiar el proceso de selección, y que se puntúan en una escala numérica o verbal. Son herramientas útiles para la elección del software, aunque, de modo general, poseen limitaciones para una completa evaluación de las aplicaciones informáticas debido, fundamentalmente, a su falta de contextualización. Además, para que una lista de control cumpla óptimamente su función, debe adaptarse al programa que se evalúa y, además, añadir observaciones o comentarios sobre sus posibilidades didácticas reales.

La evaluación del software implica la observación del uso efectivo de la aplicación por parte de los alumnos. La evaluación debe valorar en qué medida el uso del programa informático mejora el aprendizaje de los alumnos, describir cómo han de utilizar los profesores el software para mejorar su enseñanza y de qué formas profesor y alumnos interaccionan en el aula cuando se utiliza la aplicación.

Como señalan Squires y McDougall (1997) las preguntas a las que debe responder una evaluación de software utilizado con fines educativos son, fundamentalmente, dos: (a) ¿qué tipos de experiencias de aprendizaje puede proporcionar o apoyar el programa? y (b) ¿con qué enfoques de la enseñanza se identifica el software?

Con relación a la primera cuestión, los profesores deben valorar, al menos, los siguientes aspectos:

  • Adecuación del contenido del programa informático al proyecto curricular y a la programación de aula.
  • Tipos de actividades e interacciones en clase que induce el uso del software.
  • Modos de organización del aula para el uso del ordenador.
  • Formas de agrupamiento de los alumnos para la utilización de la aplicación.
  • Necesidad de exposiciones orales por parte del profesor a todo el grupo-clase.
  • Distinción de las actividades que requieren el uso del ordenador y aquéllas que no lo precisan.
  • Grado de aprendizaje autónomo que se otorga a los alumnos a partir del uso individual (o en pequeño grupo) del software.
  • Estilo de enseñanza que mejor se adecua a los propósitos del programa y funciones a desempeñar por el profesor durante su uso.
  • Posibilidad de la utilización del software en el contexto real del aula.

Por otra parte, es muy importante evaluar la teoría del aprendizaje y de la enseñanza que subyace en el software, con el objeto de comprobar si es coherente con las formas de actuar del profesor y compatible con el modo de aprendizaje del grupo de alumnos que lo van a utilizar. Esta tarea no es facilitada, por lo general, por los desarrolladores de los programas y es labor del evaluador hacer explícita la teoría curricular a partir de factores como la selección y organización informativa, características de las actividades, modos de evaluación y feedback o posibilidades de interacción del usuario con la máquina, entre otros.

A modo de ejemplo, se ofrece una escala de evaluación de software educativo compuesta por una lista de control y un esquema-guión para informe motivado.