UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

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Reflexión

Torpemente, hoy, Padre he querido ser cauce de tu consuelo y tu  palabra… sentía el impulso del Espíritu, pero era mucho más lo que tú querías poner en su corazón. Agradezco infinitamente las palabras de Paco Salazar, el padre del joven universitario desaparecido y muerto, al finalizar el entierro dando gracias a la vida por muchas cosas; él con pocas palabras ha expresado tu fuerza y tu gracia de un modo único. Os sirvo las palabras de mi pequeñez

Homilía 25 Mayo 2011

Liturgia Entierro de Miguel Salazar Gragera.

En el silencio y en la comunidad:

CARTA DE DIOS PADRE A  ESA COMUNIDAD

Querido Paco, Familia entera de Miguel, amigos, compañeros, jóvenes, comunidad cristiana y pueblo de Montijo:

Miguel ya está conmigo y tiene la alegría y la paz, que vosotros deseabais que tuviera, y que ya nadie ni nunca se la podrá quitar. Hemos hablado mucho los dos y juntos hemos descubierto montones de cosas que necesitábamos compartir  y sanar. Ahora todo está bien, os lo aseguro.  María Jesús, como  podéis comprender  también tiene su gozo, su alegría, y sus heridas curadas con sus abrazos de madre y de hijo. Por eso lo primero que os quiero decir son las palabras de mi hijo resucitado: La paz, la serenidad y el consuelo  esté con vosotros.

Os veo desechos, cansados, rotos y tristes;  Miguel también ha llegado  roto y desecho con la realidad cruda y dura de la vida;  quiero manifestaros que con vosotros me siento yo un Dios desecho, roto y crucificado,  me identifico con lo que vivís y sentís.

Me identifico contigo Paco, como Padre,  junto a ti he visto a mi hijo único roto y crucificado en medio de la vida y la historia, amándolo con todas mis fuerzas y sin poder imponer lo que nos hubiera gustado; hemos amado y esperado y la muerte lo ha arrancado de nuestras manos. Por eso te invito a que creas en mi, como un Dios, roto, crucificado, pero lleno de amor, y esperanza, porque no le vamos a dar, ni tú ni yo, la última palabra a la muerte, no, la última palabra la tengo yo, la he dado en mi hijo  Jesús, el crucificado que ha resucitado y vive para siempre. Sí la última palabra, te lo prometo es una palabra de Vida auténtica y total, y la vamos a celebrar juntos,  con una alegría que no nos la va a quitar nadie el día que nos encontremos para siempre, y estemos en mi casa con el verdadero pan de la vida y de la luz.

Me uno a todos los que habéis formado parte de la vida de Miguel, y que hoy acompañáis sus pobres despojos mortales: toda su familia, abuelos, tíos, primos,  compañeros, amigos, profesores, amores… Nada ha sido en balde, ni frustrado. Todo lo que él ha recibido como amor y como entrega, ha llegado con él intacto al reino y nunca se olvidará, porque el amor es más fuerte que la muerte, y os puedo asegurar que ha llegado a mi reino con el corazón grabado y lleno de nombres  que le han dado la ternura, la confianza, el apoyo, la interpelación, e incluso la exigencia y la confrontación, por amor y entrega. El ha formado parte de vuestra familia, vuestra pandilla, vuestra calle, vuestro cole, instituto, universidad, pueblo y todo viene con él  y ha resucitado con él.

En él he visto a los jóvenes del mundo, y en su rostro deshecho y roto, he contemplado a todos los jóvenes que no encuentran el “camino, la verdad y la vida”.  Algunos los que han compartido cosas con él, pero sobre todo la masa anónima de la humanidad que:

-          Vive desorientada, sin verdadero camino; se han roto las veredas que llevan a la fuente de agua viva, y hay muchos que están muriendo de sed en el camino de la vida. Tienen de todo, pero les falta el sentido de lo profundo y de lo auténtico, aquello que cuando llega la dificultad nos sigue dando “un por qué” para vivir.  Y no penséis  que es un problema sólo de los jóvenes, el problema lo tiene la sociedad; no estáis en una crisis económica, sino una crisis de sentido, de verdad y de vida;  una sociedad enferma que no transmite salud, que necesita curación, que debe andar por el camino de ser y no del tener, del estar más que del hacer; es necesario indignarse ante la sed y el hambre de la humanidad, unos muriendo porque no tienen pan material y otros porque le falta el pan del sentido de la vida, que hace que los hombres puedan vivir en la paz y en la serenidad, en lo pequeño de lo diario y lo sencillo.

-          Vive  engañada: dónde está la verdad, que es lo verdadero y lo auténtico, frente a lo superfluo y lo falso.  Los jóvenes piden  y gritan en estos día su deseo de verdad, de una organización de la sociedad, que esté centrada en la persona humana, que se preocupe de cada persona y de su dignidad; que ningún otro valor como el dinero, el éxito o el poder  avasalle lo más genuino de la vida, como es la persona, el otro, la fraternidad, la posibilidad de compartirlo todo, por que no es teniendo todo como se tiene más verdad, sino siendo más hermano y teniendo el corazón lleno de gente, que nos enriquece y que nos hace sentirnos de verdad en la vida. Sólo la entrega y el encuentro puede darnos la alegría de vivir en la verdad, y sólo eso es un verdadero tesoro.

-          Vive dormida: no estáis muertos, estáis dormidos; yo sé que soñáis y deseáis la vida, pero  no  os han enseñado a despertar; a discernir por vosotros  mismos y poder encontrar el modo de ser verdaderos; es necesario romper todas las ataduras y comprometerse con una sociedad que genere dignidad, libertad, y esto es  posible sólo desde la participación en el sueño y la utopía de que otro mundo es posible, y lo podéis hacer vosotros los jóvenes.

 

He visto este año la cruz  de los jóvenes,  aquí tenéis la cruz de los jóvenes, en Miguel, hoy como nunca estamos llamados a buscar y potenciar lo auténtico, lo que lleva a la vida, sólo así nos encontraremos y encontraréis el camino y la verdad y la vida,  y eso pasa:

-          Aprender a ser profundos en la vida, desechar la superficialidad y el entretenimiento sin fondo.

-          Dejarse afectar por lo que pasa a nuestro alrededor; no podemos dejar la cuestión de la vida y de lo social en manos de unos cuantos,  la realidad es nuestra y debemos encargarnos de ella.

-          Disponibles para causas justas: merece la pena todo negocio que sea para la humanidad y el para el bien común.

-          Romper vicios e inercias que os impiden crecer como verdaderos protagonistas de vuestras vidas.

-          Mostraros realmente como sois y buscad la transparencia y a la limpieza de corazón.

A la iglesia de Jesús, m i hijo, a las parroquias de Montijo, le ruego  que sean uno de verdad, que estén unidos, y que miren con compasión al mundo y especialmente a los jóvenes,  nada me agrada más que la vida entregada a los jóvenes para que puedan llegar a encontrar el mejor camino, la verdad de la vida y el tesoro de la felicidad. Ha de ser prioritario y en eso hemos de gastar nuestras fuerzas; una iglesia samaritana, que esté en camino, en las calles, en las plazas, en los acantilados y que seduzca por amor, por la alegría,  por ética y compromiso. No se trata de traerlos  sino de darles la vida y las herramientas para lleguen al verdadero discernimiento de espíritu y puedan elegir lo mejor.

NO sé si os estaré consolando,  pero como me gustaría abrazaros  con fuerza y que sintáis el  cariño mío y el que  Miguel  y María Jesús, os tienen en este momento y os quieren transmitir. Os ayudaremos para que el dolor y la tristeza de este día se vaya convirtiendo en consuelo y esperanza dentro de vosotros. Hoy os veis rodeados por esta muchedumbre de corazones compasivos y queridos,  ahí estoy con vosotros, ahí  también está el rostro del Dios de los hermanos, de la compasión y del consuelo. NO os dejéis paralizar por este dolor y esta pérdida, ponedlo en mi mano, y por favor sed colaboradores míos en el camino de la salvación, que lo que ha ocurrido con Miguel, sea un acicate para no quedarnos quieto ante nada que ate y esclavice a cualquier joven o ser humano, unamos todas nuestras fuerzas para generar libertad, autonomía y sentido de la vida en todos.

Contad con vuestro Padre Dios, que tiene el nombre de cada uno de vosotros en el corazón y en la palma de la mano, para no olvidaros nunca y sabed que siempre estaré con vosotros, unido hasta la muerte, hasta que os traiga a esta casa de felicidad, de luz, de fiesta, de creatividad, de place total y auténtico en la que ya  está vuestro hijo, nieto, sobrino, amigo, compañero, paisano…Miguel.

Un abrazo divino en el  dolor y en la pena compartida. NO olvidéis que el crucificado ha resucitado y vive para siempre y que sus heridas nos han curado, y que ha sido el crucificado el que ha reconstruido el rostro y el corazón de Miguel para siempre.