El librito está forrado con un trozo rectangular de la página de un antiguo antifonario que, con toda seguridad, le sirvió de protección no sólo contra los atentados del tiempo y del uso sino también contra los del brazo armado de la Santa Inquisición. Hasta la aparición del Lazarillo de Barcarrota sólo estaban localizados ocho de los ejemplares impresos en 1554 en las imprentas de Burgos, Alcalá y Amberes. Este de Medina del Campo es, por lo tanto, el noveno ejemplar. La importancia de su hallazgo radica, sobre todo, en que el volumen pertenece a una edición totalmente desconocida hasta ahora. Se ignoraba que, en las prensas que los hermanos Mateo y Francisco del Canto tenían en Medina del Campo, se hubiera acabado de imprimir un Lazarillo de Tormes el uno de marzo de 1554. ¿Se podrán aclarar algunos de los problemas planteados en torno al Lazarillo de Tormes a la luz de este descubrimiento? Podría suceder así, pero no debemos hacernos demasiadas ilusiones. Las cuestiones fundamentales planteadas en torno a esta novela: autoría, fecha de redacción y fecha de la primera impresión, con toda seguridad, seguirán sin aclararse. Desconocemos la fecha de impresión de nuestra primera novela picaresca. Ignoramos quién pudo ser su autor y en qué año la compuso aunque en el texto hay datos históricos suficientes como para establecer una cronología interna fiable. La novela se inscribe entre la muerte del padre del Lazarillo, acaecida en el desastre de los Gelves (1510), año en el que el niño tiene ocho años y 1525 ó 1538, fechas en que Carlos V convocó las Cortes en Toledo, cortes citadas por Lázaro como referencia de su estancia en la ciudad imperial. Es muy probable, por lo tanto, que la novela se escribiera entre los años 40 y 50. Tal como afirma Francisco Rico, "El éxito enorme <desta nonada> inclina a suponer que la composición y, desde luego, la primera estampa de las fortunas de Lázaro no fueron muy anteriores a 1554" dado que tal como ha visto Márquez Villanueva "No estamos ante un libro que pueda estar quieto en gavetas ni estanterías puesto que ni la dura y peligrosa mano de la Inquisición pudo frenar su difusión". El que contemos actualmente con cuatro ediciones diferentes del Lazarillo de Tormes publicadas todas ellas en 1554 y en lugares tan dispares como Burgos, Medina del Campo, Alcalá y Amberes es índice claro de la enorme fama que esta obrita picaresca había alcanzado entre los españoles de 1550, a pesar de que, por estas fechas arreciaba la persecución inquisitorial contra cualquier heterodoxia real o imaginada. Tal profusión de ediciones en un espacio de tiempo tan reducido (hay dos días de diferencia entre la edición de Alcalá y nuestra edición de Medina) implica que la obrita gozaba en estos años de una fama imposible de alcanzar por otro medio diferente al de la imprenta. Tuvo que haber existido una edición princeps perdida de la que se deriven todas estas ediciones de 1554. En este sentido, existen noticias de una edición de Amberes en 16º de 1553 que según Brunet, el librero francés, en 1820 ya se había convertido en un ejemplar raro. Bonilla y San Martín también citan, aunque de oídas, un ejemplar de 1550 "impreso fuera de España". Dichos ejemplares, si algún día existieron, hoy debemos darlos por perdidos. En estos momentos, las ediciones más antiguas del Lazarillo son las de Alcalá, Burgos y Amberes, amén de la recién aparecida de Medina del Campo.
1.- La edición de Alcalá De ella sólo se conserva un único ejemplar, depositado en el Museo Británico. La vida de Lazarillo de / Tormes, y de sus fortunas: y / aduersidades. Nuevamente impressa, / corregida, y de nueuo añadi- / da en segunda im- / pression. / Vendese en Alcalá de Henares, en / casa de Salzedo Librero. Año / de M.D.LIIII. Letra gótica. En 8º, consta de 46 folios numerados. En 46 v. tiene el siguiente colofón: Fue impressa esta presente / obra en Alcalá de henares en casa / de Salzedo Librero, a veynte / y seys de Febrero, de Mil / y Quinientos y Cin- / quenta y quatro / Años. Curiosamente, esta edición se acabó de imprimir un par de días antes que nuestro ejemplar extremeño.
2.- La edición de Burgos De esta edición sólo está localizado en la actualidad el ejemplar que perteneció al Coronel Stanley y que desde 1958 está en poder de Mr. John Fleming, La vida de Lazarillo / de Tormes: y de sus / fortunas: y aduer- / sidades. / 1554. En 8º. Consta de 47 folios sin numerar. Letra gótica. En el colofón se lee: Impresso en Burgos en / casa de Juan de Junta. Año de / mil y quinientos y cinquen / ta y quatro Años.
3.- La edición de Amberes La vida de Lazarillo de / Tormes, y de sus for- / tunas y aduer- / sidades. / En Anvers, / En casa de Martín Nucio. / 1554. / Con privilegio Imperial. Consta de 48 folios en 12º, numerados. Al editarse lejos de Castilla no le debió alcanzar el largo brazo de la Inquisición con el rigor que a las de Burgos y Alcalá. De este modo se conservan en la actualidad seis ejemplares de la edición flamenca: dos en la Biblioteca Nacional de Madrid, otro en la Nacional de Viena, dos más en USA (en la Hispanic Society y en la Colección Ticknor de Boston) y, por fin, el sexto en el Museo Británico. Esta situación viene a ser modificada por la nueva edición que ha aparecido en Barcarrota, cuarta entre las del 1554 (aunque no cronológicamente, al estar fechada el uno de marzo) y, como ellas, dependiente de una edión princeps hasta ahora desconocida.
4.- La edición de Medina del Campo La vida de / Lazarillo d Tormes: / y de sus fortunas / y aduersida- / des. / M. D. LIIII. En 8º. Consta de 64 folios. Letra gótica. En el último folio está el final de la obra y el colofón: Fue impressa la presen- / te obra en la muy noble villa de Me / dina del Campo en la imprenta de / Mattheo y Francisco del canto her / manos. Acavo se a primero del / mes de Março. Año de. / M. D. LIIII. Por otra parte, conservamos también tres ejemplares de la edición que, al año siguiente (1555) se imprime en Amberes: En el Vnicornio dorado, en ca- / sa de Guillermo Simon. Fundamental para la transmisión del Lazarillo resultó el hecho de haber sido incluido éste en el Catalogus librorum qui prohibentur mandato... D. Ferdinandi de Valdes..., Valladolid, 1559, pág. 67. A partir del año 59 se persigue la lectura de la obrita, se intentan destruir todos los ejemplares publicados hasta entonces y no se vuelve a reeditar hasta pasados bastantes años. El Lazarillo ve de nuevo la luz, aunque expurgado, gracias al apoyo prestado por Arias Montano y un grupo de teólogos liberales que redactan el Indice expurgatorio (1571) donde se precisan las supresiones que algunas obras, incluidas en el Indice de Valdés deben sufrir para poder circular de nuevo. El Lazarillo es expurgado por Juan López de Velasco y ve de nuevo la luz en Madrid en 1573, compartiendo volumen con la Propaladia de Bartolomé Torres Naharro. Nuestra novela comienza en el fol. 373, con la siguiente portada: Lazarillo / de Tormes / Castigado, / Impresso con licen / cia, del Consejo de la Santa In / quisición. / Y con preuilegio de su Magestad, para los / reynos de Castilla y Aragón. En 1599 se vuelve a editar este Lazarillo castigado, en Madrid por Luis Sánchez. Esta última edición, que presenta supresiones más drásticas que la de López de Velasco, será el texto en que se basen todas las ediciones que se hicieron en España hasta bien entrado el siglo XIX. Tal es la historia de las andanzas y desventuras del Lazarillo de Tormes. Todos debemos recibir con verdadero regocijo la aparición de un ejemplar perdido durante tantos siglos pero debemos dejar, al mismo tiempo, que transcurra el tiempo suficiente para que especialistas en la Literatura del Siglo XVI elaboren las conclusiones de sus estudios. |
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