Investigadores de Veterinaria optimizan los métodos biológicos para degradar el cianuro
23/09/2009. Pese a que el cianuro está presente desde el origen de la vida, la mano del hombre ha aumentado su presencia en la bioesfera, circunstancia que provoca problemas medioambientales por su alto grado de toxicidad. El cianuro se emplea masivamente en la minería, la industria química y metalúrgica y en la joyería. Existen métodos químicos que pueden eliminar los residuos del cianuro, pero entrañan un alto grado de peligrosidad debido a la necesidad de usar reactivos químicos como el cloro. Para evitar este riesgo, el grupo de investigación de la Universidad de Extremadura Biotecnología de los Microorganismos, que coordina el profesor de la Facultad de Veterinaria Rafael Blasco, trabaja en diferentes proyectos en los que se analiza la degradación del cianuro mediante procesos biológicos. “Para ello contamos con una bacteria, que aislamos previamente, y que degrada cianuro. Dicho coloquialmente esta bacteria come cianuro y nosotros estudiamos el proceso a nivel molecular para poder entenderlo, manipularlo y mejorarlo con vistas a su posible utilización a nivel práctico” explica Blasco.
Las bacterias han aprendido a lo largo de la evolución a degradar una gran variedad de compuestos. La idea general es utilizar ese potencial para la eliminación de los contaminantes químicos que el hombre genera en sus actividades. Sin embargo, en algunos casos, las moléculas contaminantes son completamente nuevas en la biosfera y por lo tanto se acumulan en el medio ambiente. Aquí es donde la Biotecnología entra en juego: es necesario manipular genéticamente las bacterias de la naturaleza para que degraden los nuevos compuestos.
Hallazgo
El descubrimiento más novedoso del grupo ha sido encontrar los genes que permiten a la bacteria con la que trabajan respirar en presencia de cianuro. Si se transfiere ese grupo de genes a otras bacterias, éstas también podrán respirar en presencia de cianuro. “Podría tener una aplicación inmediata en la biotecnología de degradación de contaminantes” destaca el profesor Rafael Blasco.
La toxicidad del cianuro radica principalmente en su capacidad de inhibir la respiración. Para poder eliminar el cianuro por métodos biológicos, lo primero que se precisa es una bacteria que pueda respirar en su presencia.
El grupo Biotecnología de los Microorganismos inició esta línea de investigación como un proyecto coordinado con el grupo que dirige el profesor Francisco Castillo en la Universidad de Córdoba. “Se trata de un tema complejo y por esa razón buscamos complementariedades entre los dos grupos. Por ejemplo, aquí estudiamos mecanismos de resistencia a cianuro y en Córdoba prueban en biorreactores la capacidad de degradar cianuro de la cepa silvestre en comparación con la de algunos mutantes” apunta Blasco.
Origen del grupo
Biotecnología de los Microorganismos nació formalmente en el año 2002 tras la concesión de un proyecto de investigación del Ministerio de Educación y Ciencia. Previamente, este conjunto de profesores recién incorporados a la docencia en la nueva licenciatura en Bioquímica de la UEx, habían decidido unirse para investigar.
En la actualidad, el grupo lo integran cinco doctores, Alberto Quesada, María Isabel Igeño, Faustino Merchán, María Isabel Guijo, junto a Blasco; tres doctorandos, Felipe Acera, María Isabel Carmona y Gracia Becerra; dos técnicos, Gloria Gutiérrez y Javier Corcho y una gestora de proyectos, María Inmaculada Romero.